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San Andrés y Providencia, región propensa al paso de eventos extremos

Por: Deisy Romero, Magnolia Murcia, Constanza Ricaurte y Marco Correa

Programa GEO

 

En los últimos 20 años solo los huracanes H3 Beta (2005) y H5 Iota (2020) han impactado directamente el archipiélago.

 

Los huracanes son eventos de común formación en el océano Atlántico, debido a la convergencia de los vientos del este y del oeste (Mo et al., 2001). El calentamiento estacional de la superficie del mar es la principal fuente de energía para la formación de estas tormentas ciclónicas tropicales. Las aguas cálidas durante el verano hacen que el aire se caliente, se torne húmedo y se eleven rápidamente hacia la troposfera, formando las grandes columnas de nubes características de estos sistemas de tormentas e intensificando significativamente los vientos en la superficie. Sin embargo, aunque es relativamente fácil predecir el número y la intensidad de estos eventos durante cada temporada de huracanes, el patrón de la trayectoria de cada uno de estos solo puede ser pronosticado con 3-4 días de anticipación.

 

Figura 1. Cantidad de ciclones tropicales que han cruzado el archipiélago en un radio de 600 km durante los años 2000-2020. Fuente de datos: NOAA Historical Hurricane (https://oceanservice.noaa.gov/news/historical-hurricanes/)

 

La mayoría de los huracanes siguen una trayectoria que afecta principalmente a las Antillas en el norte del mar Caribe, conocida comúnmente como el cinturón de huracanes. Sin embargo, con frecuencia la trayectoria de los huracanes se desvía hacia el sur, logrando impactar el centro, el sur del Caribe y el Golfo de México. De acuerdo con información recopilada de diferentes fuentes (Historical Hurricane Tracks, Tropical Atlantic Models), durante las últimas dos décadas se han identificado 10 ciclones tropicales que han alcanzado la categoría de Huracán y han pasado a una distancia menor de 300 km del archipiélago (Figura 2), de los cuales los huracanes H3 Beta (2005) y H5 Iota (2020) han sido los más cercanos al territorio emergido insular de Providencia.

 

Figura 2. Ciclones tropicales durante 2000-2020 a un radio de 300 km desde la isla de San Andrés. Fuente: Tropical Atlantic Models from NOAA and ECMWF (http://tropicalatlantic.com/models/)

 

Aunque la temporada de huracanes de 2020 finaliza oficialmente el 30 de Noviembre, ya ostenta el récord de la más activa en la historia registrada. Además de la formación de dos huracanes de gran categoría (>4) en el mes de noviembre (Theta y Iota), se registró la formación  simultánea en septiembre de dos (2) huracanes (Paulette y Sally), dos (2) tormentas (Teddy y Vicky), un (1) ciclón post tropical (Rene) y dos (2) disturbios (< a 40% de intensidad), todos ellos ubicados en el Atlántico central y en el golfo de México. Generalmente, una temporada promedio de huracanes contiene alrededor de 12 tormentas y 6 huracanes. Sin embargo, hasta la fecha la temporada de huracanes de 2020 ha registrado 31 tormentas/huracanes, al grado que se agotaron los nombres de la lista de la Organización Meteorológica Mundial previstos para denominarlas y se tuvo que adoptar el alfabeto griego para nombrar las tormentas posteriores a la tormenta Wilfred. Esta es la segunda vez en la historia que se utiliza el alfabeto griego para nombrar las tormentas.

 

La inusual alta actividad de la temporada de huracanes de 2020 puede estar relacionada con el incremento inusual de las lluvias que ha favorecido el actual fenómeno de La Niña. De acuerdo con el índice ONI y los reportes de la NOAA estamos afrontando actualmente un fenómeno de La Niña intenso que ha incrementado la precipitación durante la última temporada invernal en el Caribe en hasta un 200%. El incremento de las lluvias generalmente disminuye salinidad del mar en superficie y restringe la mezcla vertical del agua, disminuyendo también el transporte de calor desde la superficie hacia el océano profundo. De esta manera, las lluvias pueden contribuir a que se conserve una mayor cantidad de energía térmica en la superficie del océano, lo que eventualmente puede continuar alimentando a las tormentas tropicales a su paso por el Caribe y promover los intensos huracanes que hemos observado esta temporada.

 

Figura 3. Precipitación acumulada los primeros 20 días de noviembre de 2020. Fuente de datos: IDEAM, 2020

 

REFERENCIAS 

IDEAM 2020. Gráficos de seguimiento diario de precipitación. http://institucional.ideam.gov.co/jsp/1190  fecha de consulta noviembre-2020.  

Mo, Kingtse, Gerald D. Bell, Wassila M. Thiaw, 2001: Impact of Sea Surface Temperature Anomalies on the Atlantic Tropical Storm Activity and West African Rainfall. J. Atmos. Sci., 58,
3477–3496.

 

NOAA Historical Hurricane Tracks.  https://oceanservice.noaa.gov/news/historical-hurricanes/ fecha de consulta noviembre-2020.  

 

NOAA Tropical Cyclone Advisory Archive.https://www.nhc.noaa.gov/archive/2020/ fecha de consulta noviembre-2020.

 

Tropical Atlantic Models. 2020. National Hurricane Center Model Data (Displayed by Tropical Globe). http://tropicalatlantic.com/models/ fecha de consulta noviembre-2020.

 

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