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Desde INVEMAR fortalecemos las capacidades locales y la implementación de técnicas de restauración integral de manglar

 

El periodo entre el 2021 –2030 se ha determinado como la Década de la Restauración. Una oportunidad para que las instituciones y la comunidad actúen en favor de la recuperación de los ecosistemas marinos y terrestres.

 

En el marco del Banco de Programas y Proyectos de Inversión Nacional (BPIN) Restauración y la Operación Cangrejo Negro, INVEMAR en conjunto con MINAMBIENTE, CORALINA, PNNC y comunidades locales, implementa programas de restauración de manglar mediante técnicas y conjunción de experiencias en Caribe insular y continental, y Pacífico. 

 

Fotografía: Junior Rojas,  Coordinador de familias PSA, Masbosques, Providencia

 

Pero, ¿cómo se realiza el proceso de restauración? ¿Por dónde empezar?

 

Son diversas las técnicas de restauración activa que pueden implementarse en las zonas de interés. Sin embargo, se debe optar por aquellas que respondan a las condiciones y requerimientos del lugar. Dentro de las técnicas de restauración aplicadas en le marco del proyecto, se destaca la siembra directa, el rescate de plántulas, la lluvia de propágulos, la rehabilitación hidrológica y sedimentológica.

 

Con base en la información recolectada en la expedición de la Operación Cangrejo Negro y visitas posteriores de investigación en Providencia, se priorizaron técnicas como rescate, traslado y siembra de plántulas; siembra directa de propágulos y rehabilitación hidrológica solo se aplican en algunas áreas que presentan condiciones limitantes.

 

Para sembrar las plántulas, es necesario la colecta de propágulos (o semillas de manglar). Luego se trasladan al vivero donde se espera alcancen un tamaño óptimo para trasplante al sitio de siembra definitivo. La gestión integral de las plántulas en el vivero, incrementa la posibilidad de supervivencia luego del trasplante.

 

Cabe resaltar que la técnica de rescate y traslado de plántulas aprovecha la abundancia de material vegetal. Es decir, para evitar las pérdidas de plántulas que compiten en el entorno con otras especies para sobrevivir, se extrae un porcentaje del material vegetal que puede ser trasladado de inmediato a sitios preestablecidos que requieren reforestación y donde estas puedan desarrollarse mejor.

Las siembras de plántulas de vivero, de rescate y de forma directa a través de propágulos, no son el último paso; cuidar cada plántula de mangle, monitorear su desarrollo y velar por la salud de su entorno es responsabilidad comunitaria para garantizar un equilibrio ecosistémico. De allí, la importancia de seguir acompañando a administradores de área y comunidades locales en el proceso de capacitación sostenible e integral de restauración de manglar.

 

El inicio del camino: el Archipiélago

 

Para el caso de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el huracán IOTA, el más reciente de categoría cinco registrado en Colombia, trajo consigo un panorama de contrastes para el ecosistema marino costero como alteraciones en sus dinámicas, pérdida de flora y fauna, entre otros. Solo un elemento se mantuvo intacto: la esperanza de sus comunidades, clave cuando una catástrofe requiere resiliencia y desarrollo sostenible comunitario.

Ante este escenario, las entidades territoriales, organizaciones e institutos mencionados, contribuyen a la consolidación de capacidades y fortalezas técnicas para la implementación de procesos de restauración activa del manglar, uno de los ecosistemas más preciados de la isla, al ser una barrera natural que los protege del embate de las olas a causa de fenómenos naturales como los huracanes.

 

Fotografía: Archivo INVEMAR

 

Ahora bien, las actividades de restauración requieren de las comunidades. Por ello, en el marco del proyecto se disponen espacios para la socialización de saberes ambientales, iniciando con la visita realizada al vivero de Parques Nacionales Naturales de Colombia ubicado en Providencia, donde se compartieron prácticas sostenibles para el manejo de material vegetal, monitoreo y sistema de riego.

 

Junto a ello, se generan experiencias de restauración activa frente a diferentes causas de deterioro y escenarios de sucesión, formas de dar seguimiento y documentación para derivar protocolos y mejores rutas de acción.

Los ejercicios prácticos de recolección y siembra, la investigación marino costera, la educación ambiental, la ciencia horizontal a disposición de las comunidades locales y el trabajo colaborativo interinstitucional, más que ser un medio para restaurar las zonas de mangle, son un impulso en el sendero de la sostenibilidad para que las generaciones presentes y futuras, continúen salvaguardando tan preciados ecosistemas. 

Santa Marta, junio 15 de 2021.

 

Anexo:

 

Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (CORALINA)

 

Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras “José Benito Vives de Andréis” (INVEMAR)

 

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MINAMBIENTE)

 

Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNNC)

 

Plan Nacional de Desarrollo (PND)

 

 

 

 

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