null INVEMAR impulsa la implementación de la cogestión pesquera sostenible en la Ciénaga Grande de Santa Marta

4 personas enseñando trampa para jaibas

En la Ciénaga Grande de Santa Marta, uno de los ecosistemas lagunares más importantes de Colombia, la sostenibilidad pesquera empieza a construirse desde el diálogo entre saberes. El pasado 13 de marzo, el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (INVEMAR) lideró una jornada clave en la comunidad palafítica de Buenavista, en el municipio de Sitionuevo, donde pescadores artesanales y científicos se sentaron a diseñar juntos un modelo sostenible para la pesca de jaibas (Callinectes spp.).

La iniciativa no es menor: impulsar la cogestión pesquera, un modelo en el que las decisiones sobre el uso de los recursos se toman de la mano de quienes viven del agua. En este caso, los protagonistas fueron los pescadores locales, quienes participaron en la socialización de experimentos de pesca diseñados para hacer más selectivas y sostenibles sus prácticas.

Durante el encuentro, se discutió el uso de nasas o trampas modificadas con “ventanas de escape”, una innovación que permitiría liberar a las jaibas juveniles y garantizar así la reproducción de la especie. Este tipo de soluciones, que combinan conocimiento tradicional y evidencia científica, apuntan a reducir la sobreexplotación y asegurar el recurso para las futuras generaciones.

La jornada se desarrolló como un espacio de co-creación, donde las voces de los pescadores fueron fundamentales para ajustar los experimentos a la realidad del territorio. Más allá de la técnica, el proceso busca construir confianza y acuerdos que sean realmente aplicables y valorados por la comunidad.

Esta acción hace parte del proyecto “Implementación piloto de un plan de cogestión de la pesca de pequeña escala en pueblos palafitos de la Ciénaga Grande de Santa Marta, Colombia”, ejecutado por INVEMAR con el apoyo financiero y técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el respaldo de Unión Europea.

El objetivo va más allá de mejorar las artes de pesca. También se busca fortalecer las capacidades de los pescadores para reducir pérdidas de alimento en la cadena productiva y promover la seguridad alimentaria en la región. Todo ello en línea con las Directrices Voluntarias para la Pesca en Pequeña Escala impulsadas por la FAO.