La Ciénaga conecta a pueblos indígenas y gremios productivos por la protección de la Ciénaga Grande de Santa Marta y los sitios sagrados de la Línea Negra
En el marco del proyecto Conservación y Uso Sostenible de la Ciénaga Grande de Santa Marta, se llevó a cabo un importante encuentro entre los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta y los gremios productivos que desarrollan sus actividades en las cuencas de los ríos Aracataca y Fundación. El objetivo, avanzar hacia una gestión conjunta del territorio que respete los sitios sagrados de la Línea Negra y fortalezca la conectividad ecológica de la ecorregión.
Participaron delegaciones del Cabildo Kogui Malayo Arhuaco, el Cabildo Arhuaco Magdalena y Guajira, y el Consejo Territorial de Cabildos de los Cuatro Pueblos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (CTC), así como representantes de los gremios palmero, bananero, cafetero, ganadero-bufalino y arrocero, todos vinculados al proyecto.
La Línea Negra como eje espiritual y ambiental del territorio
Este encuentro se enmarca en la visión ancestral de la Sierra Nevada como corazón del mundo, y de la Ciénaga Grande de Santa Marta (Jaba Niyuxtama - Ka’toriwa) como un espacio vital que mantiene el equilibrio de la naturaleza. Los sitios sagrados, delimitados por el Decreto 1500 de 2018, son parte esencial de esta cosmovisión, y su protección implica también garantizar la salud de los ecosistemas hídricos, forestales y agrícolas.
Objetivos del encuentro: diálogo, reconocimiento y acción compartida
La actividad tuvo como propósitos específicos:
Intercambiar percepciones sobre los beneficios generados por la naturaleza, tanto materiales como espirituales.
Dialogar sobre las problemáticas que afectan al territorio ancestral y a sus sitios sagrados.
Identificar puntos de encuentro y colaboración entre comunidades indígenas y sectores productivos, para resolver retos compartidos del territorio.
Este espacio permitió reconocerse como actores que habitan y transforman un mismo territorio, con necesidades e intereses comunes, y con la posibilidad de construir soluciones colectivas que contribuyan al bienestar del ecosistema y de quienes lo habitan.
Esta jornada se articula directamente con la promoción, la conservación de ecosistemas estratégicos, la restauración ecológica y el manejo eficiente del agua. Es así como el proyecto prioriza la restauración de manglares, bosques ribereños y bosques secos, ay el diseño participativo de corredores ecológicos, planes de conectividad y monitoreos comunitarios.
La participación de los pueblos indígenas en estos procesos permite integrar el conocimiento ancestral sobre el territorio, los ciclos del agua y el valor espiritual de la biodiversidad, con las herramientas técnico-científicas que utilizan los gremios y las instituciones.
Compromisos de los gremios y comunidades para el cuidado del territorio
Durante el encuentro, cada gremio presentó sus iniciativas en favor del cuidado ambiental y la sostenibilidad productiva:
Gremio palmero: fortalecimiento de la conectividad en zonas de producción, acuerdos de cero deforestación, y buenas prácticas de riego.
Gremio bananero: programas de reforestación, uso responsable de agroinsumos y monitoreo ambiental.
Gremio cafetero: transición a modelos agroforestales, conservación de nacientes y control de la erosión en zonas de ladera.
Gremio ganadero-bufalino: implementación de cercas vivas, corredores biológicos y gestión integral del agua.
Gremio arrocero: reducción del consumo de agua y adopción de tecnologías limpias en los distritos de riego.
Representantes indígenas: reafirmaron su rol como guardianes del equilibrio del territorio, con acciones espirituales, comunitarias y organizativas para la protección de los sitios sagrados y el restablecimiento del orden natural.
Este encuentro representa un hito en la construcción de una gobernanza ambiental intercultural y participativa, uno de los pilares del proyecto. Además, refuerza el trabajo articulado del Consejo Territorial del Agua y la planificación de acciones conjuntas para la restauración, el monitoreo ambiental y la protección de áreas críticas.
El diálogo entre pueblos indígenas y gremios productivos demuestra que es posible tejer visiones distintas del territorio en torno a una causa común: la recuperación de la salud y el cuidado integral de la Ciénaga Grande de Santa Marta y sus cuencas.